Capítulo Uno
Calles Peligrosas
Miles de estadounidenses mueren y decenas de miles resultan heridos cada año
mientras caminan por las calles. En 1997 y 1998, años que ofrecen las estadísiticas
más recientes, 10.696 peatones en Estados Unidos murieron en accidentes de tráfico
(5.406 en 1997 y 5.291 en 1998). Más de 1500 de estas víctimas fueron niños y
jóvenes de menos de dieciocho años.
En comparación con otras maneras de desplazarse, caminar es particularmente
riesgoso. Mientras que los estadounidenses hicieron menos del seis por ciento de
sus desplazamientos a pie, casi el trece por ciento del total de muertes en tráfico
fueron peatones. Asimismo, caminar es mucho más peligroso que conducir o volar,
por milla recorrida. El índice de fatalidades por 100 millones de millas
recorridas fue de 1,4 muertes entre usuarios de automóviles, y de 0,16 para las
personas a bordo de aviones. Pero casi 50 peatones murieron por cada 100
millones de millas caminadas en 1997. Esto significa que, por cada milla
recorrida, caminar es 36 veces más peligroso que conducir, y más de 300 veces
más peligroso que volar.
Alrededor del trece por ciento del total de personas muertas en accidentes de
tráfico durante 1997-1998 fueron peatones. Pero este hecho apenas alcanza a
describir la magnitud del problema. Los peatones también son víctimas de un
elevado porcentaje de lesiones. Estadísticas de la Administración Nacional de
Seguridad en el Tráfico en Carreteras (NHTSA) revelan que, en 1997 y 1998, por
cada peatón muerto a causa de un vehículo, catorce más resultaron heridos.
Estimaciones del gobierno muestran que sólo en 1998, 69.000 peatones fueron
embestidos por vehículos y sufrieron lesiones. Sin embargo, es probable que
este número sea inferior al número real de incidentes, ya que muchos de ellos
no son reportados.
Areas metropolitanas más peligrosas para peatones
Algunos sitios en Estados Unidos son más mortales para los peatones que
otros. Para medir este riesgo, clasificamos las grandes áreas metropolitanas de
todo el país teniendo en cuenta el índice de muertes de peatones tal como lo
mide la Administración Nacional de Seguridad en el Tráfico en Carreteras, y el
volumen de actividad peatonal en la comunidad de acuerdo a la Oficina del Censo
de Estados Unidos (U.S. Census Bureau). Para el presente estudio se tomó en
cuenta el número promedio de muertes durante 1997 y 1998, de modo de tener en
cuenta años inusualmente seguros o mortales, y reportar la situación de modo
preciso.
Dividiendo el número de muertes en un área metropolitana determinada por la
cantidad de actividad peatonal existente en dicho área llegamos a un "Índice
de Riesgo Peatonal" (PDI, según sus siglas en inglés) que nos permite
comparar el riesgo al que está expuesto el transeúnte promedio en diferentes
áreas metropolitanas. Como resultado de esta clasificación puede verse que,
entre las grandes áreas metropolitanas en los años 1997 y 1998, Tampa fue la más
peligrosa para los peatones, seguida de Atlanta, Miami, Orlyo, Jacksonville,
Phoenix, West Palm Beach, Memphis, Dallas, y New Orleans (ver tabla).
TABLA 1: TABLA DE PDI NACIONAL
Caminar es más peligroso a causa del rápido crecimiento suburbano o "sprawl"
Estos resultados muestran que caminar tiende a ser más peligroso en las áreas
metropolitanas más nuevas del sur y oeste del país. La mayoría de estas
localidades se han construido a partir de los años ‘50, y en ellas predominan
subdivisiones, parques empresariales y rutas de alta velocidad diseñadas para
facilitar el desplazamiento rápido de vehículos. Esto conlleva que los
peatones se vean forzados a caminar a la vera de carreteras de alta velocidad,
sin aceras, y deban enfrentarse al cruce de calles anchas y de gran tráfico,
sin medianas y con pocos puntos seguros de cruce. Las intersecciones son diseñadas
frecuentemente con curvas amplias y rápidas que permiten que los vehículos
continúen su desplazamiento a toda velocidad, aumentando la distancia de cruce
y el peligro para los peatones. Los códigos de zonificación requieren
generalmente que los comercios provean un gran espacio de estacionamiento frente
a la fachada de sus negocios, forzando a los peatones a sortear camino entre una
maraña de coches estacionados para poder llegar a destino.
En estos entornos de rápido crecimiento suburbano la combinación de calles
anchas y sin equipamiento para peatones, más el tráfico de alta velocidad,
puede resultar mortal. Estadísticas a nivel nacional indican que caminar es más
peligroso en lugares que no cuentan con una red básica de equipamientos
peatonales tales como aceras y cruces peatonales. Del total de muertes para las
que existe registro del lugar del accidente, 58 por ciento ocurrió en lugares
en los que los peatones no tenían acceso a aceras. Si bien el cruce imprudente
de peatones se cita a menudo como una de las causas de accidentes peatonales,
menos del 20 por ciento de estas muertes ocurrió en sitios en los que el peatón
se encontraba cruzando fuera de un cruce peatonal disponible. En muchas áreas
construidas para vehículos, las intersecciones con cruces peatonales pueden
encontrarse a más de media milla de distancia entre ellas, dejando a los
peatones sin prácticamente otra opción que cruzar estas amplias calles sin
protección alguna.
Asimismo, la velocidad es un factor de gran importancia a la hora de
determinar si un accidente peatonal resulta mortal. En caso de choque, un
aumento de velocidad de diez millas por hora, de 20 mph a 30 mph, aumenta en
nueve veces el riesgo de muerte para el peatón. Si un coche que se desplaza a
20 mph embiste a una persona, existe una posibilidad del 95 por ciento de que la
persona sobreviva. Si el mismo coche estuviera desplazándose a 30 mph, la
persona tiene apenas poco más del 50 por ciento de posibilidades de sobrevivir.
A 40 mph, la situación no es nada prometedora: sólo el quince por ciento de
las personas embestidas a esta velocidad tienen esperanza de sobrevivir.

(GRÁFICO: PORCENTAJE DE MUERTES EN CRUCES PEATONALES)
Lamentablemente, en todos estos años los ingenieros de tráfico no han dado
solución a estos problemas. Si bien pintar cruces cebrados e instalar semáforos
peatonales puede ayudar, esto no es suficiente para mejorar la seguridad
peatonal, sobre todo si se los ubica sin criterio alguno, o demasiado espaciados
uno del otro. Un respetado experto de seguridad peatonal ha descrito este tipo
de localización ad hoc del equipamiento para peatones como "tratar de
remendar una pierna gravemente quebrada usando un simple vendaje". En
muchos casos, ello es resultado de las actitudes hacia seguridad en el tráfico
existentes en la cabeza de muchos ingenieros de tráfico. Estos ven como
prioridad número uno el hacer que las carreteras y calles sean más seguras
para conducir a velocidades cada vez más altas, con poca consideración del
efecto que esto pueda tener en aquellos que no conducen – peatones, ciclistas,
vecinos, niños y otros. En búsqueda de estos objetivos, se ensanchan los
carriles, se enderezan las curvas, y se ajusta una vez más la sincronización
de las señales de tráfico para responder a la circulación en coche.
Desafortunadamente, cada una de estas acciones hace que las calles sean cada vez
menos seguras para los peatones.
Grupos de riesgo
Niños y jóvenes merecen particular atención a la hora de considerar la
seguridad peatonal, habida cuenta que éstos dependen en mayor medida que los
adultos de los desplazamientos a pie para llegar a destino. El dieciséis por
ciento de las muertes peatonales tiene lugar entre personas de menos de 18 años.
Cruzar calles de varios carriles con tráfico de alta velocidad puede ser
particularmente difícil para los niños de corta edad.
Los estados con el mayor índice de muertes de niños y jóvenes en 1997-1998
fueron South Carolina, Mississippi, Utah, North Carolina, Alabama, Arizona,
Florida, Alaska, y Louisiana. La mayoría de estos estados se encuentran en el
sud y el oeste, donde los desarrollos urbanos centrados en el automóvil han
sido más intensos.
Tabla
2: Indice de muertes para peatones infantiles
Asimismo, el grupo que presenta mayor riesgo de muerte en calidad de peatones
son las personas de tercera edad. Veintidós por ciento del total de peatones
fallecidos tienen más de 65 años de edad, si bien sólo el 13 por ciento de la
población pertenece a este grupo. Muchos equipamientos peatonales,
particularmente semáforos de cruce para peatones, están programados con
intervalos apropiados para el uso de adultos jóvenes de buena salud, no
permitiendo a los ancianos el tiempo suficiente para cruzar la calle de forma
segura.
Algunos grupos étnicos también pueden encontrarse entre los sectores de la
población de mayor riesgo. Mientras que no hay estadísticas nacionales
disponibles, algunos estudios locales apuntan a ciertos problemas. Un estudio de
STPP sobre la seguridad peatonal de California encontró que una gran proporción
de las muertes y lesiones de peatones de menos de 20 años correspondía a jóvenes
latinos y afro-americanos. En 1996, los niños latinos integraban el 38,5 por
ciento de la población total de California, si bien representaron el 47,9 por
ciento del total de incidentes de peatones infantiles y adolescentes (muertes y
lesiones). En 1996, los niños y adolescentes afro-americanos comprendían el
7,8 por ciento del total de población infantil de California; sin embargo,
constituyeron el 14,2 por ciento del total de incidentes involucrando peatones
infantiles. La organización Latino Issues Forum atribuye esta discrepancia al
mayor nivel de actividad peatonal entre latinos, si bien éstos viven y asisten
a la escuela, en general, en áreas en las que caminar es difícil y peligroso.
Centers for Disease Control reportó recientemente que en Atlanta a los latinos
les correspondía un índice de mortalidad seis veces mayor que el de los
blancos. Grupos latinos en Atlanta están ejerciendo presión para lograr la
instalación de mejores equipamientos para peatones a lo largo de una importante
avenida de siete carriles en la que han muerto muchos peatones. Una encuesta
realizada en los suburbios de Washington D.C. ha encontrado también que los
latinos se encontraban representados de forma desproporcionada en el total de
muertes peatonales.
Muertes peatonales en contexto
Este ambiente mortal para los peatones de Estados Unidos no es una
consecuencia inevitable de la vida moderna. Los índices de muertes peatonales
en Estados Unidos son mucho mayores que los de otros países industrializados.
Un estudio reciente efectuaba una comparación del número de muertes peatonales
en función del total de distancia recorrida. Mientras en Alemania y Holanda el
índice era de 26 muertes por billón de kilómetros recorridos, en Estados
Unidos este índice se disparaba a 364 muertes por billón, o sea, catorce veces
mayor. Esto indica que aún resta mucho por hacer para que caminar se convierta
en una actividad segura.
El número absoluto de muertes de peatones ha bajado ligeramente, parte de
una merma general en la cantidad de muertes vinculadas al tráfico. Sin embargo,
el descenso en las muertes entre peatones muestra una historia diferente en
comparación con la disminución de muertes entre conductores de vehículos.
Para los conductores, y a pesar de que se conduce cada vez más, las muertes
disminuyen; para los peatones, en cambio, la cantidad de muertes se reduce,
junto a la caída general de la actividad de caminar. En otras palabras, parece
que conducir fuera cada vez más seguro; sin embargo, lo contrario es verdad
para quienes caminan.
Varias explicaciones son posibles para este fenómeno, incluyendo la
naturaleza expansiva –y con poca consideración hacia los peatones—de muchos
de los nuevos desarrollos urbanos, y el gasto desproporcionadamente bajo de los
fondos federales de transporte en proyectos que disminuyan los riesgos a los
peatones. Estos temas serán explorados con más detalle en el capítulo 3. Tal
como queda demostrado en el próximo capítulo, la tendencia creciente de
caminar cada vez menos acarrea efectos en la salud de la población que van más
allá de los índices de muerte y lesiones.
En algunas comunidades, las muertes de peatones representan una gran parte
del total de muertes de tráfico, por lo que merecen una atención proporcional
en términos de seguridad pública. Debajo se encuentran listadas aquellas áreas
metropolitanas en las que el 20 por ciento o más de las muertes en tráfico está
constituido por peatones.
TEN MOST DANGEROUS LARGE METRO AREAS
| Rank |
Metro Area |
Total Pedestrian Deaths
(1997-1998) |
Percentage
of Commuters Walking to Work |
1997-1998 Pedestrian
Danger Index |
| 1 |
Tampa-St.
Petersburg-Clearwater, FL |
192 |
2.27% |
91 |
| 2 |
Atlanta, GA |
185 |
1.45% |
83 |
| 3 |
Miami-Fort Lauderdale, FL |
274 |
2.25% |
81 |
| 4 |
Orlando, FL |
139 |
3.46% |
65 |
| 5 |
Jacksonville, FL |
71 |
2.57% |
64 |
| 6 |
Phoenix,AZ |
190 |
2.65% |
60 |
| 7 |
West Palm Beach-Boca Raton FL |
49 |
1.99% |
58 |
| 8 |
Memphis, TN-AR-MS |
70 |
2.96% |
52 |
| 9 |
Dallas-Fort Worth, TX |
192 |
1.86% |
52 |
| 10 |
New Orleans, LA |
88 |
3.09% |
52 |